5 de marzo de 2026

FVTVR celebración de 2 años con programa extendido del 6 al 8 de Febrero en 34 Quai d’Austerlitz, París, Francia

El club parisino FVTVR celebrará su segundo cumpleaños con una experiencia extendida de tres días del viernes 6 al domingo 8 de febrero de 2026. El evento, que reunirá a más de 20 DJs entre residentes, nuevos talentos y amigos cercanos del club, reafirmará su posición a la vanguardia de la escena underground europea como un espacio dedicado a la creación, la expresión y la comunidad. La programación musical, que fluirá sin interrupciones entre sesiones diurnas y nocturnas, abarcará un amplio espectro que va desde el techno más contundente hasta el house sensual, pasando por ritmos elevados y grooves profundos. Entre los artistas confirmados destacan Amoral, Arkan b2b Kian Gast, BASHKKA, Blasha & Allatt (con set especial para la casa), Chami b2b Amotik, Claudio PRC, Cormac, Eman b2b Mathys Lenne, Full Sentimental b2b Theo Scuera, Isabel Soto, Jen Cardini b2b Sally C, Louis The 4th b2b Marie Julie, Marcal, Rene Wise (set de casa), Shanti Celeste y The Lady Machine b2b Olivia Méndez. Fundado en 2024, FVTVR se concibió no solo como un club, sino como un laboratorio sensorial donde el sonido se explora en sus formas más profundas y complejas.

Su arquitectura, diseñada por el estudio visionario Hypnos, fusiona minimalismo crudo con detalles futuristas —hormigón esculpido, líneas geométricas y juegos de claroscuro— creando un entorno que se transforma con cada noche. La experiencia se basa en la inmersión total: un sistema de sonido L-Acoustics de alta precisión (con cuatro tops 12XT y cinco subwoofers KS21) y una iluminación dramatúrgica que alterna entre oscuridad absoluta y ráfagas estroboscópicas, complementada por proyecciones arquitectónicas y visuales en evolución. El segundo aniversario extendido es una celebración de la energía, la pasión y la creatividad que definen a FVTVR. Durante tres días de música ininterrumpida, el club se convertirá en un organismo vivo donde el sonido, el movimiento y la luz convergen, invitando a los asistentes a perderse en el ritmo, conectar con la comunidad y experimentar la intensidad e intimidad que son el sello distintivo del espacio. Un homenaje a los artistas, residentes y amigos que han forjado su identidad, y una oportunidad para crear nuevos recuerdos compartidos que resonarán mucho después del último beat.