
El festival Bahidorá anuncia su programación completa por día para la edición 2026 que se celebrará del 13 al 15 de febrero en el paraíso natural de Las Estacas, Morelos, presentando una curaduría que equilibra leyendas consagradas con talentos emergentes en un encuentro donde música, naturaleza y comunidad se fusionan. El viernes 13 destacan dos colaboraciones internacionales: el colectivo japonés Rainbow Disco Club presenta una noche con Satoshi Tomiie (live), Shanti Celeste, Wata Igarashi, Xiaolin (live), Sisi y MNTY. Paralelamente, el alemán Giegling ofrece su sonido minimal con Konstantin, Edward (live), Leafar Legov (live), Map.Ache (live), Yamour y Tau Car. El sábado 14 despliega su cartel más diverso con Four Tet y sus texturas hipnóticas, Daphni (alias de Dan Snaith) con energía tribal, el hard techno industrial de VTSS, y HVOB presentando su nuevo show audiovisual «The Silver Cage». La noche en El Cubo estará protagonizada por la histórica primera presentación en México del legendario Ricardo Villalobos, junto a The Blessed Madonna, Helena Hauff, Cinthie, DJ Seinfeld y Roza Terenzi.
El escenario diurno contará con las actuaciones de Kings of Convenience, BB Trickz, Guitarricadelafuente y Kid Francescoli. El domingo 15 se convierte en una celebración comunitaria con Mad Professor conmemorando 45 años de su sello Ariwa, acompañado por las voces legendarias del dancehall Sister Nancy, Sister Audrey y Lady G. La programación diurna incluye a Sonido La Changa y Rio Kosta, mientras el cierre estará a cargo de Desiree, RVK (DJ Set) y un b2b sorpresa. Los escenarios complementarios Paradisio y La Madriguera albergarán takeovers de colectivos como Noche Negra, Diáspora, Boyanza y Fünk Club, mientras el espacio La Estación se dedicará a los sonidos latinos con el debut mexicano de Crudo Means Raw, presentaciones en vivo de Ela Minus y Ruzzi, y sets de PabloPablo, Macario Martínez y Los Pirañas. Bahidorá 2026 refuerza su compromiso ambiental con un rediseño de espacios para minimizar el impacto sonoro y proteger la biodiversidad del santuario natural, creando un ecosistema donde la experiencia musical y la conservación se entrelazan en una misma narrativa transformadora.











