
Trópico lleva doce años creando paraísos sonoros en acapulco, bastos y llenos de alegría, amigos, diversión y el ingrediente principal de esta celebración, el line up tan esperado este año, el horizonte de Acapulco se prepara para teñirse de los ritmos del festival Trópico, que del 5 al 7 de diciembre celebrará su duodécima edición consolidándose como el encuentro musical más esperado del invierno mexicano. Con el majestuoso Hotel Princess como escenario natural, este proyecto curatorial creado por Grupo Archipiélago continúa reinventando la experiencia festivalera al aunar paisaje, comunidad y descubrimiento musical en una simbiosis perfecta.
La edición aniversario presenta una cartelera que funciona como mapa sonoro de los doce años de travesía. The Blaze ofrecerá su espectáculo audiovisual cargado de narrativa emocional, mientras Bonobo desplegará su arquitectura sonora en una sesión DJ que promete ser un viaje sensorial. La energía nórdica de Todd Terje se encontrará con la autenticidad de Rusowsky en una programación que incluye más de cuarenta propuestas artísticas donde lo global y lo local dialogan sin fronteras. Actos como RY X, Ben Ufo, Felix Da Housecat, Lewis Ofman, Sofia Kourtesis, Yamagucci, Dombrance, entre otros, serán los protagonistas de este increíble celebración.

Grupo Archipiélago ha convertido a Trópico en un caso de estudio sobre cómo crear experiencias significativas en el ecosistema festivalero mexicano. Lejos de seguir fórmulas establecidas, han priorizado la creación de atmósferas íntimas independiente a la escala del evento, manteniendo ese espíritu de descubrimiento que caracterizó sus inicios en 2013. El Hotel Princess opera como co-protagonista de esta experiencia, con sus jardines tropicales, albercas infinitas y acceso al mar proporcionando el lienzo perfecto para esta inmersión sonora. Teniendo como escenario perfecto para la magna celebración, con esa frescura vintage que lo caracteriza y teniendo un lugar totalmente adecuado con amenidades para que los asistentes no dejen de gozar un solo segundo.
Lo que comenzó como un experimento curatorial ha crecido hasta convertirse en un referente de sostenibilidad comunitaria, donde la economía local se activa mediante el turismo musical consciente y donde artistas emergentes encuentran plataforma junto a nombres consagrados. Trópico demuestra que es posible crear un festival de proyección internacional sin sacrificar el alma comunitaria, logrando ese equilibrio mágico entre sofisticación musical y calidez humana. En su duodécimo capítulo, Trópico no solo celebra su pasado sino que traza el rumbo hacia el futuro, recordándonos que la verdadera magia de los festivales reside en su capacidad para crear tribus temporales unidas por el hechizo de la música bajo las estrellas del Pacífico.














